Cierre en Fate: Milei relativiza la crisis y asegura que “el problema no son las gomas, sino cómo las inflan”.

Buenos Aires. En medio de la conmoción por el cierre de la histórica fábrica de neumáticos Fate, el presidente Javier Milei sorprendió con declaraciones que, fieles a su estilo, buscaron llevar tranquilidad… o al menos generar tendencia en redes.

“Yo hace tiempo dejé de usar las gomas de Fátima y de Yuyito”, habría dicho el mandatario en una improvisada conferencia, provocando que durante varios minutos nadie supiera si hablaba de neumáticos, de metáforas sentimentales o de una nueva teoría económica sobre la presión del aire.

Según fuentes cercanas al Ejecutivo, el Presidente explicó que “el mercado se regula solo, incluso cuando se pincha”, y que “si una rueda no gira es porque no estaba alineada con la libertad”. Acto seguido, habría agregado que en su gestión “no se subsidian cubiertas emocionales”.

“Las gomas son un bien sobrevalorado”

En un pasaje particularmente didáctico, Milei habría señalado que “la verdadera revolución no pasa por fabricar gomas, sino por desinflar privilegios”. Consultado por los puestos de trabajo afectados, respondió que “los argentinos deben reconvertirse: hoy el futuro está en la economía del conocimiento… o en aprender a caminar”.

Mientras tanto, ex trabajadores de la planta manifestaron su preocupación por la pérdida de empleo y por la dificultad de “rodar” hacia nuevas oportunidades laborales. Algunos incluso propusieron reconvertir la fábrica en un museo interactivo llamado “Inflación: una experiencia inmersiva”.

Tensión diplomática inesperada

En un giro internacional inesperado, analistas advierten que la frase presidencial podría tensar la relación con Donald Trump, quien siempre defendió la industria nacional del caucho y las ruedas grandes, especialmente si tienen letras doradas y nombre propio.

Desde la Casa Rosada aclararon que el Presidente “no se refería a personas sino a productos”, aunque admitieron que “en el fragor de la batalla cultural, a veces se mezclan las cubiertas con las coberturas”.

Por ahora, el cierre de Fate deja más preguntas que respuestas. Pero si algo quedó claro tras la conferencia es que, para el Gobierno, el problema no es quedarse sin ruedas… sino no saber cómo vender que eso también es libertad.