El Gobierno aseguró que la medida busca “aumentar la productividad a través del perreo consciente”. Washington sigue de cerca la situación.

En el marco de la nueva reforma laboral, el Ejecutivo anunció una modificación inesperada en las condiciones de trabajo: a partir del próximo mes, todos los empleados deberán escuchar música de Bud Bunny durante su jornada laboral. La disposición será obligatoria y se aplicará tanto en oficinas públicas como privadas, talleres mecánicos y hasta escribanías donde todavía suena un CD grabado en 2003.

Según el comunicado oficial, la medida apunta a “modernizar el clima organizacional y sincronizar el rendimiento con el ritmo urbano contemporáneo”. Traducido: si no estás moviendo el pie debajo del escritorio, no estás produciendo.

El Ministerio de Productividad Emocional (creado esa misma mañana en un grupo de WhatsApp) sostuvo que estudios científicos “muy serios y con gráficos en PowerPoint” demuestran que el perreo leve aumenta un 37% la velocidad de carga en Excel y reduce drásticamente el tiempo muerto en la máquina de café.


Protocolo oficial de perreo laboral

El decreto establece:

  • Volumen mínimo obligatorio: 7 sobre 10.
  • Al menos un “ey” o “yeah yeah” por hora por trabajador.
  • Prohibido reemplazar la playlist por folklore “aunque sea viernes”.
  • En inspecciones, el empleado deberá demostrar que sabe quién es Tití, aunque no tenga claro qué preguntó.

En fábricas ya se ensaya el “perreo industrial sincronizado”, mientras que en estudios jurídicos se analiza si el movimiento pélvico puede considerarse causal de nulidad procesal.


Tensión internacional: ¿se enfría la relación con Trump?

Fuentes diplomáticas aseguran que la medida podría generar un inesperado cortocircuito entre Javier Milei y Donald Trump. El exmandatario estadounidense habría manifestado su preocupación al enterarse de que en oficinas argentinas ya no suena country ni rock clásico, sino dembow caribeño.

“Make America Great Again no incluye perreo obligatorio”, habría dicho Trump tras escuchar 15 segundos de la nueva normativa laboral.

Analistas internacionales advierten que el conflicto podría escalar si Estados Unidos responde imponiendo aranceles a las exportaciones argentinas de parlantes Bluetooth o exigiendo que al menos una canción por jornada sea de Elvis Presley.

Desde Cancillería minimizaron el episodio: “La relación bilateral es sólida. El Presidente ya explicó que el libre mercado también aplica al ritmo”.


Reacciones sindicales

Desde distintos gremios manifestaron inquietud. “Nosotros peleamos por paritarias, no por coreografías”, expresó un dirigente mientras intentaba seguir el beat sin lesionarse.

Otros trabajadores, en cambio, ven el lado positivo: “Por primera vez el jefe y yo estamos desorientados al mismo tiempo”, confesó un administrativo.


Impacto económico

Consultoras privadas proyectan un crecimiento del 120% en la venta de auriculares, parlantes portátiles y analgésicos para la zona lumbar.

Recursos Humanos ya prepara capacitaciones obligatorias bajo el título:
“Del telegrama al perreo: resiliencia y swing en tiempos de reforma”.